Visitas al médico

¿Vas al médico por una posible alergia alimentaria? Qué llevar y qué preguntar

La consulta es corta, y la historia que le cuentes al médico es una de sus partes más importantes. Así puedes llegar con todo listo para salir con un plan y no con más preguntas.

Cuando un médico o un alergólogo estudia una posible alergia alimentaria, lo primero que querrá es la historia: qué comió tu bebé, cuándo, qué pasó y con qué frecuencia. Las pruebas pueden ayudar, pero se interpretan a la luz de esa historia. Cuanto mejor sea tu registro, más rápidos y precisos suelen ser los siguientes pasos.

Antes de la cita: reúne el registro

  • La reacción en sí. Qué comió (cada ingrediente, cuánto y cómo se preparó), la hora de la comida, cuándo empezaron los síntomas, cómo eran y cuánto duraron. Nuestro registro de reacciones enumera los detalles que conviene anotar.
  • Fotos. Las erupciones y la hinchazón suelen desaparecer antes de la cita. Una foto clara y con la hora puede ser valiosísima.
  • Las comidas de las últimas semanas. Sobre todo si los síntomas son continuos (molestias digestivas, eccema, mal sueño) y no un episodio aislado.
  • Los alimentos que tu bebé ya come sin problemas, sobre todo los alérgenos comunes. Esto influye en lo que el médico recomiende a continuación.
  • Detalles de la alimentación. Lactancia materna, leche de fórmula (y cuál) o ambas, y cualquier cambio reciente.
  • Antecedentes familiares de alergia alimentaria, eccema, asma o rinitis alérgica.
  • Cualquier otra cosa que esté pasando: enfermedades recientes, medicamentos, productos nuevos para la piel.

Preguntas que vale la pena hacer

  1. ¿Parece una alergia alimentaria, una intolerancia alimentaria u otra cosa?
  2. ¿Es una reacción de tipo inmediato o retardado?
  3. ¿Debemos evitar este alimento y, si es así, durante cuánto tiempo?
  4. ¿Hay que evitar alimentos relacionados o pueden seguir en la dieta?
  5. ¿Hacen falta pruebas y qué cambiarían los resultados?
  6. ¿Ayudaría una prueba de provocación oral supervisada, ahora o más adelante?
  7. ¿Necesitamos un plan de acción para emergencias o un autoinyector de adrenalina?
  8. ¿Cómo seguimos introduciendo los demás alérgenos comunes?
  9. ¿Cuándo y cómo podríamos volver a probar este alimento?
  10. ¿A quién debemos llamar si vuelve a pasar?

Qué pruebas pueden venir después

Según el tipo de reacción, el médico puede sugerir:

  • Una prueba de punción cutánea (prick test): se coloca una cantidad mínima del alimento sobre la piel y se pincha suavemente. Un bultito en relieve sugiere sensibilización.
  • Un análisis de sangre para detectar anticuerpos de alergia (IgE específica) frente a determinados alimentos.
  • Una prueba de provocación oral: se dan cantidades pequeñas y crecientes del alimento bajo supervisión médica. Es la forma más fiable de confirmar o descartar una alergia.
  • Una prueba de eliminación y reintroducción, que se usa a menudo en las alergias retardadas (no mediadas por IgE), como muchos casos de alergia a la proteína de la leche de vaca: se retira el alimento durante unas semanas y luego se vuelve a introducir para ver si reaparecen los síntomas.

Un resultado positivo por sí solo no siempre significa alergia. Como explica la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), es posible dar positivo y no tener síntomas al comer el alimento, o dar negativo y aun así tener alergia, y precisamente por eso es tan importante la historia que cuentes. Los especialistas en alergia también desaconsejan los tests de «intolerancia alimentaria» que se venden por internet o en tiendas, como los análisis de IgG en sangre, que no son una forma fiable de diagnosticar una alergia alimentaria.

Después de la cita

  • Apunta el plan mientras lo tienes fresco: qué alimentos evitar, cuáles seguir dando y qué hacer si los síntomas vuelven a aparecer.
  • Compártelo con cualquier otra persona que dé de comer a tu bebé.
  • Sigue registrando. Si el médico te ha pedido probar una dieta de eliminación o reintroducir un alimento, el registro permitirá que tanto tú como el médico sepan si ha funcionado.

Usa AllerLog como tu registro

  1. Encuentra la reacciónAbre Historial, cambia a la vista de calendario y toca el día. La comida, sus ingredientes y tus notas están ahí.
  2. Muestra el historial del alimentoAbre el ingrediente para mostrar cuántas veces se ha servido, su puntuación media y un gráfico de todas las comidas en las que estuvo.
  3. Muestra lo que va bienEl filtro Alérgenos enumera los alérgenos que ya ha tomado tu bebé, y Favoritos muestra los alimentos que le van bien de forma constante.
  4. Sigue registrando después de la consultaSi el médico sugiere retirar o reintroducir un alimento, sigue puntuando el sueño y la caca para que el efecto se vea en el gráfico.
Página de ingrediente de AllerLog con veces servido, puntuación media, última vez servido y un gráfico de varios meses

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Food allergies in children — Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), HealthyChildren.org
  2. Food allergy: diagnosis — NHS
  3. Food allergies in babies and young children — NHS
  4. Recognizing and treating reaction symptoms — Food Allergy Research & Education (FARE)

AllerLog es una herramienta de seguimiento y diario que te ayuda a ti y a tu pediatra a detectar patrones. No es un dispositivo médico y no diagnostica, trata ni previene ningún problema de salud. Esta página ofrece información general, no consejo médico: habla siempre con un profesional de la salud cualificado sobre la alimentación, las alergias y la salud de tu hijo. Si tu hijo tiene dificultad para respirar, hinchazón de la cara o de la lengua, urticaria generalizada, vómitos repetidos o se queda flácido o pálido después de comer, llama de inmediato al número de emergencias de tu zona.